los renglones torcidos de Dios
“No te preocupes por ellos -le decía a Dios- porque todos son equivocaciones tuyas. Son los renglones torcidos de cuando aprendiste a escribir. ¡Los pobres locos son tus faltas de ortografía!”
“No te preocupes por ellos -le decía a Dios- porque todos son equivocaciones tuyas. Son los renglones torcidos de cuando aprendiste a escribir. ¡Los pobres locos son tus faltas de ortografía!”